¿Hijos o jornaleros?

Hace unas semanas, al estarme inquietando por la disminución de nuestros ingresos, recuerdo haberle dicho a Dios: “Tú eres mi patrón, mis ingresos dependen de ti. Y tú nunca vas a dejar a un siervo tuyo desamparado”.

Aunque suena muy espiritual, en realidad, no es correcto. El día de ayer, al estar leyendo la parábola del hijo pródigo en Lucas 15, nos dice que el hijo pródigo, “… volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros”.

Al estar leyendo, busqué la definición de la palabra jornalero. Significa, asalariado. Cuando el hijo pródigo llega finalmente con su padre, le dice todo lo que tenía planeado decirle, pero el padre, no le deja decir la última parte en la que se ofrecía como jornalero. En ese momento, sentí como si Dios me dijera, “Enrique, tú NO eres mi jornalero, no eres mi asalariado, ¡eres mi hijo!”

Eso somos, sus hijos, no somos sus jornaleros. ¿Cómo te consideras tú? Lucas 15:21-24,Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse”

¡Hijos sí, jornaleros, no!