¿ES DIOS INVISIBLE?

Al estar leyendo el periódico me encontré en la sección editorial un artículo del cronista Armando Fuentes Aguirre, que me hizo reflexionar una vez más acerca de mi concepto de Dios en mi diario vivir. El artículo se titula: “Dios es invisible”, y dice así:

“Dios es invisible -le decían a aquel hombre. Y a él le daba igual, porque era ciego desde su nacimiento. Un día sintió como si un rayo le hubiera caído en la cabeza, y un resplandor se le anidó en los ojos, y los abrió, y el ciego pudo ver. Y vio el crepúsculo del día y de la noche, aquél pintado de azul, éste de fuego. Vio el mar, distinto a cada instante y eternamente igual. Vio un cielo con estrellas, y supo que cada estrella daba luz a otro cielo con más estrellas que iluminaban otros cielos sin final. Y vio la flor, y el ciervo, y el copo de nieve, y el niño recién nacido. Y dijo luego: -No entiendo. ¡Me habían dicho que Dios es invisible!

Cuántas veces tú y yo vivimos como si estuviéramos ciegos. Nos olvidamos de que tenemos de nuestro lado al Creador del universo, al Rey de reyes.

Isaías 40:26-31, “Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio. 27 ¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio? 28 ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. 29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 30 Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; 31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”.

Así que, cuando te sientas cansado, agotado, como si no hubiera solución a lo que estás pasando, y no veas nada hacia adelante, no olvides que ¡DIOS NO ES INVISIBLE!